Desde hace más de dos décadas, Parque Vida (PQV) ayuda a mirar con claridad, ante una realidad recortada en tantas versiones como intereses políticos y económicos existen. Desde su lugar en el dial, la emisora hace oír la voz de los que son acallados por defender la verdad, acompaña a los olvidados, mantiene viva la memoria y la conciencia en el pueblo, da a conocer la tarea de aquellos “invisibles” que dan todo por el prójimo, se solidariza con el necesitado en cualquier parte del mundo y cubre hechos de relevancia política, económica, social, cultural o deportiva, acompañados de la opinión de especialistas y la voz pastoral.
Pero ahora, a partir del 25 de mayo, a través de www.parquevida.com, los oyentes no sólo tendrán la posibilidad de escuchar la programación en vivo de la FM 105.9, sino que además, encontrarán notas, videos y, más adelante, podrán visualizar los programas desde cualquier rincón del planeta, deshaciendo toda distancia.
Cuando las cámaras y grabadoras se apagan porque la realidad ya no es “noticiable”, PQV sigue en contacto con la gente, creando lazos solidarios que lleven respuesta. Después de que la ciudad de Areco fuera arrasada por la inundación o los sismos desbastaran las repúblicas de Haití y Chile, PQV tomó contacto inmediato con los afectados, informó la lista de necesidades, convocó voluntarios y colaboró para efectivizar las donaciones.
También, la radio acompaña la lucha de los organismos de Derechos Humanos, en el país y en otras partes del mundo, convocando a personas emblemáticas como el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo; apoyando causa como la del Pastor Murillo –cuyo hijo fue asesinado por el último gobierno de facto en Honduras– o despertando conciencia difundiendo las problemáticas de los pueblos originarios.
A diferencia de otros medios, PQV no se sostiene por publicidad ni venta de espacios, sino por el compromiso de los ayudadores, que mes a mes, brindan su apoyo económico: oyentes que la sostienen con amor permitiendo que Parque Vida sea una antorcha en la ciudad.
A todos ellos, un abrazo fraternal por permitir que, cada día, esto sea posible.
Por Mariel Herdt










